martes, 27 de diciembre de 2011

Capítulo 1: El principio de nuestra historia

Era Martes. Un Martes a las 7 Rocio una joven alta, de pelo oscuro, tanto que parecía jamás haber conocido la luz, ojos castaños y piel relativamente pálida se dirigía hacia la piscina a entrenar. ¿Motivo? Él. Sabía que lo encontraría allí, quería encontrarse con sus ojos y ver una vez más su sonrisa, quizá algún día le robe un beso y le demuestre lo que siente.


Rocio entra al vestuario, se pone su bañador del club, coge sus cosas y sale a la piscina. Ahí estaba el, en el bordillo jugando con los pies en el agua. Ella tiene el corazón a mil, no sabe que hacer, acercarse o pasar de largo. Decide sentarse a su lado.

Andrés: Hola Feaa.
Rocio: -Salpicando- ¡Hola!
Andrés: ¿Qué tal todo?
Rocio: ¡Agotada! Tengo unas ganas de entrar a la piscina....

Esto no se lo esperaba, Andrés le empujó y la tiró al agua. Ella estaba enfadada pero terminaron riendose.

Rocio: ¡Eres idiota!
Andrés: ¿No querías meterte en el agua?
Rocio: Pero no de esta forma

Andrés saltó y se tiró al lado de Rocio formando espuma. Andrés la cogió del brazo y la acercó hacia él, colocó su brazo al rededor suya,  acercó su boca hacia su oido y le susurró un "te quiero". No se lo podía creer. Esto no le estaba pasando a ella. Un pitido les interrumpió, Sandra la entrenadora nos mandó hacer 400 variados. Todo fue muy rápido. 


Una hora y media despues

Rocio: ¿Te vas a conectar? Necesitamos hablar.
Andrés: ¡Claro! Cuando me conecte, toque al móvil.
Rocio: Valee. Hasta luego.


Ella llega a su casa, cena rápidamente ya que notó la vibración de su móvil en el bolsillo, sube y se conecta. Y ahí está.