Rocío: Hola...
Andrés: Lo siento mucho no he podido ir :S He salido de la competición a las 19:30 y era una hora y media de viaje y no me ha dado tiempo a llegar
Rocío: Bueno vale no pasa nada
Andrés: Menos mal que no te has enfadado, me ha fastidiado muchísimo, lo siento.
Rocío: Vale vale que no pasa nada, oye que me voy a cenar. ¿Mañana nos vemos??
Andrés: Vale, ¿¿a las 19:45 en el parque??
Rocío: Venga ahí nos vemos. Adiós te quiero.
Andrés: Y yo a ti, que duermas bien :)
**La tarde del día siguiente**
Iba de un lado otro, nerviosa, mirandose al espejo, peinandose, escogiendo ropa. Era su día. En menos de una hora había quedado con Andrés. Que emoción... Llegó la hora de salir de su casa ya que tardaba unos 15 minutos en llegar al lugar donde habían quedado. Salió de casa, anduvo durante unos 10 minutos aproximadamente y cuando ya divisaba el lugar recibió un mensaje. Era de Andrés. "Lo siento, mi padre no me deja salir, es demasiado tarde, otro día quedamos". ¿¿En serio?? ¿¿Tarde?? Que escusa más barata.
Se dio media vuelta dirección a su casa. De camino, se le escaparon varias lagrimas. ¿Llorar por un tío? No princesa, nadie se merece tus lágrimas. Llegó a su casa y lo primero que hizo fue hablar con su amiga Paola y contarle lo ocurrido. Paola le dijo cuatro cosas a Andrés y este se dio cuenta de que a Rocío le importaba de verdad.
Se dio media vuelta dirección a su casa. De camino, se le escaparon varias lagrimas. ¿Llorar por un tío? No princesa, nadie se merece tus lágrimas. Llegó a su casa y lo primero que hizo fue hablar con su amiga Paola y contarle lo ocurrido. Paola le dijo cuatro cosas a Andrés y este se dio cuenta de que a Rocío le importaba de verdad.